La impunidad en México ha convertido al país en un paraíso para los delincuentes, se toman muchas medidas teóricas para intentar mitigar la criminalidad como sentencias eternas en rehabilitación buscando reincorporar a los delincuentes a la sociedad. Sin embargo son pocas las medidas prácticas y, lamentablemente, menos son las aplicadas.
Y a pesar de que considero que las críticas debieran ir dirigidas a la torpe y corrupta impartición de justicia, hoy mi análisis se enfrentará a la toma de decisiones teóricas para mitigar el crimen. Partiré de los siguientes datos:
1) La edad promedio de los mexicanos mayores a 14 años es de 37.84 años, en 2009 era 37.81 años (INEGI 2010). Grosso modo podríamos decir que es la edad promedio de la población que delinque.
2) La esperanza de vida en México es de 75.4 años, en 2009 era 75.3 años (INEGI 2010).
3) En 2009 se hicieron 1,791,374 denuncias, se procesaron 205,323 de las cuales, el 86% fueron a proceso penal (INEGI 2010).
4) En 2009 se dio sentencia 154,964 procesados, considerando ambos fueros: común y federal (INEGI 2010).
5) A pesar de estas pequeñas cifras, en 2008 el sistema penitenciario mexicano se econtraba al 133% de su capacidad, cifra interesante al compararla con el 136% del 2007 (INEGI 2009)
6) La población penitenciaria es de 222,771 presos (SSP 2010)
7) En 2005 mantener a un preso costaba alrededor de 120 pesos diarios, que equivalen a 147.6 pesos del 2010 (Entrevista al director general de Prevención y Readaptación Social Antonio Hazael Ruiz Ortega por Judith García del Sol de México, Octubre 2005, INPC).
8) Partiendo de los puntos 6 y 7 podemos decir que anualmente se gastan 12,002 millones de pesos en mantener a nuestros prisioneros.
9) Los sentenciados por homicidio en 2009 fueron 5,866 (INEGI 2010).
Ahora, conociendo esta información, me gustaría intentar deducir algunas cosas:
1) Considerando la edad promedio de la población que delinque, las sentencias de más de 38 años exceden la esperanza de vida. En promedio, una sentencia de 40 años equivale a cadena perpetua, lo cual elimina toda esperanza de rehabilitación social, y representa un gasto total promedio de 2,155,037 pesos por condenado (usando producto aritmético, sin considerar inflación).
2) Mantener a todos los sentenciados por homicido en 2009 en el sistema penitenciario costará 316,036,170 pesos anuales al país. Si permanecen encerrados 40 años, costarán 12,641 millones (usando producto aritmético, sin considerar inflación). Si asumiéramos una tasa de interés anual equivalente a la inflación (no es tan descabellado), esta cifra representa el valor presente de mantener a estos prisioneros.
--> Desconozco la cifra de sentenciados por secuestro, pero la imagino similar a la de homicidio.
3) Partiendo de esto, los sentenciados por homicidio y secuestro en 2009 representarán un gasto de más de 600 millones de pesos anuales durante varias décadas. La mayoría de estas personas morirá en prisión y los que logren salir, creo que difícilmente se readaptarán de manera benéfica a la sociedad.
Este análisis carece de toda formalidad, pero me ha resultado muy ilustrativo. Quiero aclarar que, aunque NO apoyo la pena de muerte, creo que se han tomado muchas decisiones incorrectas, la mayoría por desinformación, negligencia y corrupción, que hacen parecer la pena de muerte una solución viable.