lunes, 15 de febrero de 2010

Demiurgos


Y es que toda pregunta busca respuesta, y si no la tiene, hay que creársela...

... de repente ya estaba leyendo el libro 'Dioses, Mitos y Ritos del México Antiguo' por Silvia Trejo:

"El principio de Ometeotl no se supo jamás. Fue el primer dios, el que dio comienzo a todo, el dios de la potencia generativa, que quiere decir la fuerza que todo lo crea. Fue tenido como el dios de la creación, incluyendo la suya propia."

Me acordé mucho de la universidad, cuando debíamos leer a Platón; el Timeo, es su diálogo en que habla del Demiurgo, el hacedor de todo. Si no recuerdo mal, es intrínsecamente bueno, y perfecto, y todo lo que hace también lo es. El Demiurgo crea a los dioses perfectos, y estos a su vez, crean al hombre imperfecto. Platón muestra hasta la receta para cocinar el alma del mundo.

Sobraría hablar del primer libro histórico de la Torá: El Génesis. Y es que no se puede hablar de Demiurgos y Ometeotls sin pasar por ahí...
... but then again, sobraría hablar de éste.

Otro famoso es Aristóteles y su Metafísica; una vez que el movimiento se inicia, se mantiene, la energía se transforma y todo sigue su curso, y todo vive y todo se mueve.

-Pero ¿cuál fue/es el primer motor?
-Creo que también fue una fuerza creadora.

Me gusta mucho que Aristóteles no le pone nombre, simplemente lo llama 'Primer Motor', y es que ¿para qué llamar bacón a la panceta ahumada? si todo mundo entiende lo que es una panceta ahumada. Pero bueno, el acercamiento aristotélico es un tanto sui géneris, pues busca mostrar que este primer motor, además, mueve con causalidad final que, vaya usté a saber cuál es (creo que es en busca del amor).

Brahma es el creador del universo en el Hinduísmo. Sin embargo él sólo crea, ya que junto con Vishnú (que preserva) y Shiva (que destruye), forman una trinidad. Sin embargo, Brahma no es su propio creador, sino fue creado por Ammavaru (la diosa madre), a través de un huevo cósmico del que suge la Trimurti (trinidad).

... y es que toda pregunta busca respuesta; pero a veces una breve reflexión basta.